Natalie se sorprendió y dijo apresuradamente: —¡Qué imaginación, tenía muchas ganas de dar un paseo sola porque lo que acabas de decir me ha hecho desvariar!
Tras unos segundos, Lucía dijo: —Vale, piénsalo bien, yo me voy a duchar.
Natalie por fin se sintió aliviada al oír los pasos lejanos de Lucía, y Leonardo salió de las sombras, con cara de estar un poco enfadado.
—Natalie, ¿no quieres tanto que tu amiga me vea?
—Señor Ramos, ahora eres mi ex marido, ¿qué pensará la gente si te ve?
Leonardo