De vuelta al chalet, vio que Mafresa seguía despierta y obviamente esperándole.
Leonardo se acercó a ella y se sentó, —¿Tienes algo que decirme?
Mafresa asintió, —Sí, Chloe y Álvaro van a unir fuerzas para tratar con la familia Silva y luego con la familia Santos.
El rostro de Leonardo se volvió gélido al instante, y un escalofrío aterrador emanó de su cuerpo.
—Lo sé, espera a que me saquen el chip del cerebro.
—¿Cuándo te van a operar?
—Mañana.
—¿Tienes tanta prisa?
—Sí, no quiero tener recuerd