—¿De verdad no sientes nada por mí?
Nora parpadeó con impaciencia, —¿Sentirías algo por alguien a quien no le importas nada y te amenaza con los proyectos de tu empresa?
Álvaro se puso decepcionado, —Yo sólo quería verte...
—Pero me das asco. No digas que te importo. Si te importo, ¿por qué no dejaste que te esperaba aquel día en la nieve a la puerta de tu casa? ¿Por qué cuando te rogué que le dejaras en paz al Grupo Silva, no dudaste en rechazarlo?
—Ahora quieres verme porque han detenido a Noé