Leonardo giró la cabeza, pero le miró con frialdad.
—¡No te toca meterte en mis asuntos!
—Es cierto, pero Natalie es mi prometida, y yo me encargo de sus asuntos. ¡No voy a dejar pasar esta!
—¡Eso depende de si eres capaz de hacerlo o no!
En este momento, el ambiente en el pasillo se volvió gélido, los dos se miraron tan fríamente que la electricidad parecía correr por el aire.
Michela y Ángel llegaron y vieron que Leonardo y Bryan se enfrentaban.
Al ver a Leonardo, Michela se puso nerviosa y lu