Vega entra a la casa realmente apurado, mientras siempre muestra una elegancia al caminar. Mira a su jefe con esos ojos perdidos, para avisarle algo importante.
–Señor. –Llama nuestra atención mientras Leonardo me abraza con fuerza, intentando consolar mis lágrimas.
–¿Qué pasa? –Pregunta Leonardo un poco molesto de ser interrumpido.
–Le tengo que recordar que hoy tiene que asistir a la fiesta Park. –Leonardo al escuchar a Vega, hace algunas caras preocupado. Supuse de inmediato que se le había