## Debbie
Me desperté sintiendo como si un peso enorme descansara sobre mi pecho. El peso de saber que me quedaban tres días antes de dejar este lugar para volver a donde solía estar: la casa de Black. O mejor dicho, la casa de mi marido.
El sol se colaba por las cortinas cuando un suave golpe sonó en la puerta.
—¿Debbie? ¿Estás despierta?
Era River. Su voz siempre era cálida, como una manta.
—Sí —logré decir con voz ronca, incorporándome y frotándome los ojos—. Pasa.
La puerta chirrió al abrir