Debbie
¿Me estaba dando una tarjeta Black?
¿Como para que me la quedara, ni siquiera prestada?
—¿Qué... Rex, no, no, no. Yo... no puedo —tartamudeé—. Gracias, pero... no. Por favor. No. No necesito... no necesito esto.
Él sonrió. Una sonrisa casi imperceptible. —Debbie —dijo con calma—. Sí la necesitas. Por favor, acéptala.
—Acéptala, Debbie —intervino River—. Rex casi nunca comparte sus cosas con nadie, pero cuando lo hace, es una bendición.
Yo seguía dudando. ¿Una maldita tarjeta Black,