Adriana le guiñó el ojo a Miguel y respondió:
—Porque eres el más alto y fuerte, nadie te puede intimidar.
—¿Yo?
Miguel se rascó la cabeza, un poco incómodo.
La sala se llenó de risas. Adriana también sonrió y aclaró:
—Solo estaba bromeando. Te elegí porque eres valiente y leal. Y los hechos han demostrado que lo hiciste muy bien. Te prometo que nuestra nueva línea de productos de perfumería masculina va a salvar las cuentas del departamento, y cuando eso pase, podremos darte un salario cinco o