Adriana cerró su computadora, se levantó y, al ver la situación, decidió que no tenía sentido seguir insistiendo. Antes de irse, con una expresión seria, añadió:
—Voy a decir solo una cosa más. Aunque no confíes en la popularidad de mi fragancia, al menos deberías confiar en el Grupo Torres, ¿no crees? Es el patrocinador principal de esta exposición. Si la empresa de mi tío se encarga del evento, podrá aparecer como socio en los folletos promocionales junto al Grupo Torres. Creo que el valor d