Capítulo319 Negligencia intencional.
Rafael se sentó más derecho, completamente asombrado por la precisión con la que José había anticipado cada detalle.
Todo salió exactamente como lo había previsto.
En casa, después de bañarse, Adriana estaba inquieta. De pronto, recordó algo y agarró su celular para llamar al encargado de la sala de fragancias.
—Elías, perdón por molestarte tan tarde. Estos días que has estado cuidando la sala de fragancias, ¿no has visto nada raro? —preguntó.
Elías, que estaba de turno en la noche, pensó un