Varios hombres parecían ser lugareños, y su presencia chocaba cada vez más con la de la mujer, que parecía completamente agotada.
Adriana sospechaba un poco sobre su identidad y, sin mostrar nada, les preguntó:
—¿Ustedes son del pueblo Apus?
Los tipos asintieron.
—¿Y ustedes quiénes son?
Adriana explicó un poco sobre su identidad y aclaró que su padre era Andrés López, el empresario que siempre había apoyado a su comunidad.
Al escuchar esto, los hombres dejaron de ser tan cautelosos, y su