Evangelyn llegó temprano al salón, llamó a su padre y él respondió.
—Padre, ¿a que hora vendrán?
—Pronto, cariño, primero harè un desayuno para mamá, y luego estaremos en casa para que tu madre se ponga más hermosa, aunque creo que será imposible ella ya es muy hermosa, después de eso, iremos a la fiesta.
—Bien, dile a mami que la amo, la llamaré después para felicitarla.
—Gracias, cariño —dijo
Marcus colgó la llamada.
Evangelyn observó a su hermana llegar, se saludaron.
—¿Y Angelito? —pr