Evana llegó hasta el lugar pactado, miró su reloj de pulsera, era la hora acordada, pero Marcus no estaba ahí.
Estaba por tomar su teléfono de su cartera y llamarlo, cuando al mirar se encontró con ese hombre, estaban frente a frente.
Se le hizo tan raro verlo ahí.
—Hola, ¿Estás de día libre?
Dante Swift sonrió, llevaba una rosa roja en su mano.
—Feliz cumpleaños, bueno, sé que es mañana, pero no podré estar ahí, solo quería desearte que seas tan feliz como lo eres ahora.
Evana se quedó pe