Evana y Marcus recorrieron la playa, era un día perfecto, el sol era menos intenso.
—Tuve un sueño raro.
Él la miró con intriga.
—Cuéntame.
—Soñé que teníamos dos bebés, estaban en su cuna, pero también vi a mi madre en el sueño, ella decía que veía tras la ventana de la habitación sombras que acechaban, me desperté, tenía muchos años que no soñaba con mi madre, tengo miedo de si es una mala señal.
Marcus negó, tomó su mano entre la suya y la besó.
—No temas, nada malo pasará, estamos junt