—¿Qué está diciendo esta mujer, Margaret? —exclamó Bennet poniéndose frente a ella, quería protegerla, pero al escuchar que ellas podrían ser de la misma sangre, debía aclarar esa duda, ¿Su Margaret era una traidora?
Marcus se acercò al altar, mirò a la mujer con miedo, temía que un disparo pudiese escaparle y causar una tragedia, la adrenalina lo tenía al borde del colapso.
—¡Basta, Irina! ¿Qué quieres? No hicimos daño a tu familia, entiende, eso fue un accidente.
—¡Cállate! —gritó desespera