—¿De acuerdo?—pregunta una segunda vez mi jefe.
Asiento con la cabeza no muy decidida pero es lo que hay. Desde que entré nada más me está ordenando y tratando de ponerme nerviosa y créanme que siempre lo ha logrado.
—Eso está mejor—susurro respirando profundo y ahora si alejándose de mi para lo siguiente arreglar su perfecto y varonil traje—. Lo primero que quería decirle es que quiero todo con usted—reveló con una enorme sonrisa.
—¿Qué... Qué está diciendo?—pregunté sin poder creer lo que habí