063: LA LLEGADA DE UN TAXI INESPERADO.
063: LA LLEGADA DE UN TAXI INESPERADO.
Entré al área de la piscina casi corriendo, ignorando a un par de empleados que me saludaron con esa cortesía exagerada que tienen en estos hoteles donde la estadía de una noche cuesta más que mi primer carro.
No me importó.
Solo quería que el mundo se callara. Me deshice de la bata de baño y me quedé en un bikini que, ahora que lo pensaba, era demasiado pequeño para el estado de nervios que cargaba. Me lancé al agua de cabeza, sin pensarlo, buscando que