053: FIESTA DE DISFRACES (cuarta parte)
Me quedé allí parada, mientras que la luz de la luna y el viento nocturno hacían bailar las ramas de los árboles a nuestro alrededor. Estaba cautivada y fundida en esos ojos grises y profundos, que eran como una una tormenta que se aproximaba a mi vida y amenazaba con volverme completamente loca.
El problema era que yo ya me encontraba totalmente loca de atar y lista para lanzarme a los brazos de esa tormenta en forma de hombre y con el nombre de Walter