Capítulo 52. Percepciones erróneas
La voz de Miranda retumbo por todo el salón. Todos la miran y ella no aparta la vista de Rayan. Nailea no puede permitir que su amiga se humille de esa manera y sin dudarlo corre hacia ella mientras todos la observan, especialmente a Tareq.
—¡Alá, Miranda! Por favor, vamos afuera. —Le susurra, dándole un abrazo y dos besos en las mejillas de saludo, para disimular. La toma de la mano para llevarla afuera.
—Solo quiero que me explique, ¿por qué? —Su voz se quiebra.
— Te aseguro que cualquier cosa