Una noche para recordar
El viaje de camino a la casa fue un poco tortuoso, puesto que David aún no se adaptaba a la vuelta de rosca que nos tocaba afrontar de golpe.
Para cualquier otro joven de doce años de edad debía ser un verdadero sueño enterarse de golpe que dejaría atrás la vida de angustias y falencias para pasar a ser heredero de una inmensa fortuna, pero para David, quien venía de ni si quería tener una noción clara del valor del dinero, no era más motivación aquella noticia que lo t