Tras bambalinas
Para mi total sorpresa, Arthur me llevó más allá de los límites de ese salón que era el escenario para el evento de alcurnia que se iba a celebrar. Llegamos a lo que podía ser el área de bastidores, donde se podía ver las costuras de la puesta en escena, con un centenar de empleados trabajando a toda máquina para tener al tope el servicio en el lugar.
Meseros entraban y salían atravesando unas enromes puertas de cristal, mientras otros varios terminaban de organizar detalles es