Excusas baratas
Ana todavía tenía que cubrir con excusas baratas los que eran mis motivos para hacer aquello que ella solo podía considerar como una locura sin remedio. Ella sabía que yo había estado locamente enamorada del señor Cavill y por ello se había encontrado terriblemente confrontada cuando le tocó enterarse de que lo mío con él había llegado a su final, pero ahora que además de eso tenía que decirle lo de ese embarazo y como el Señor Cavill había quedado completamente engañado por la