Cancelación inesperada
― ¿Arthur que hacemos aquí? ―le pregunté con una notoria confusión, ahondándome los sentidos en una preocupación que se dejaba saber por la forma intensa en la que pronuncié aquella pregunta.
Arthur se encogió de hombros, aunque iba detrás del volante, lo vi reaccionar como quien es cómplice de algo más allá de sus facultades y que no sabe cómo explicar su complicidad en el asunto. Lo realmente sorprendente era la facilidad con la que me habían llevado hasta ese lugar sin