11. Planes al descubierto
El viernes Marcos llegó tarde a su oficina. No solía retrasarse, pero después de la estupenda noche que había pasado, le costó abandonar los brazos cálidos de su mujer, y ahora solo deseaba que el día terminara pronto.
Con todo, no podía deshacerse de aquella incertidumbre ante la certeza de que Alma escondía algo; cuando Charlie ingresó a la oficina (como todos los días) notó aquella inquietud y no vaciló en interrogarlo.
La mayoría del tiempo el hombre era una molestia, pero también era su m