Entre amigas
La puerta de la habitación volvió a cerrarse para dejarnos a las dos encerradas a solas.
― ¿Por qué lo invitaste? ―le pregunté de inmediato.
― ¿Por qué lo preguntas? Es nuestro amigo, el merecía saber que estás a punto de embarcarte en una decisión de tal envergadura.
―Lo sé, lo sé ―respondí dejándome caer pesadamente sobre el colchón de la que había sido mi cama hasta la noche anterior. Anita permanecía de pie cerca de la puerta―, pero es que sabes todo lo que está pasando y tenía