Kerrie despertó en el hospital del pueblo. No se sorprendió al ver a Hudson sentado a su lado con una expresión de cansancio en su rostro. Pronto recordó lo que había sucedido y se sintió aterrada, sucia y confundida. La habían drogado, un hombre la vio semidesnuda, además Hudson había entrado al cuarto y recordaba muy bien que había arremetido con fuerza en contra del hombre. Miró sus manos notando las heridas en sus nudillos. Nada de eso había sido un sueño.
—Hudson. — El chico la miró. Ya ni