Kerrie salió del salón encontrándose con una chica que era increíblemente guapa. Sin embargo, notó una herida en su cara, aunque se veía borrosa, pensó que tal vez era porque estaba ebria que veía de aquella forma, además se había puesto sus lentes de contacto por lo que su mirada podía engañarla.
—¿Te conozco? — Preguntó ella arrastrando un poco las palabras.
—Tú me ves. — La joven frunció el entrecejo e inclinó levemente la cabeza.
—¿Perdón? Claro que te veo, aquí. — Movió los brazos de arrib