La puerta se abrió de golpe antes de que Covin pudiera alcanzarla y la doctora Elena Voss, la jefa del departamento, entró, los ojos recorriendo a las dos estudiantes desnudas que seguían de rodillas en el sofá con semen esparcido por las bocas y los coños, luego posándose en Covin, de pie, pecho desnudo, la polla todavía húmeda y dura. "Así que los rumores eran ciertos", dijo, voz calmada, casi divertida, y cerró la puerta detrás de ella con un clic suave, cerrándola con llave.
Violet y Lena s