Habìan pasado dos dìas desde la partida de Miguel, dos dìas que Lorena habìa dormido con su amiga para consolarla y dos dìas que llevaba sintièndose mal entre vòmitos y dèbil del estòmago, aunque para lo poco que comìa en la escuela y en la tarde encerrada en la habitaciòn con su amiga viendo pelis, nadie màs en la casa lo habìa notado.
Todos tenìan algo de que preocuparse, ejemplo de ello Elìas que no le bajaba la presiòn ni con los remedios de la abuela, tenìa un humor de mala muerte y a pen