Bob cruzó la sala en dirección a Owen y Anna como un rayo, casi choca con su amigo por la espalda. Tenía que sacarlos.
—¿Me lo prestas un minuto, Anna? —preguntó, sin poder disimular del todo su preocupación.
—Claro…
Lo llevó a una esquina, lejos de todos.
—¿Ahora qué te pasa? ¿El esposo de Susan te asustó? —Owen parecía muy divertido con la situación embarazosa de su amigo.
—¿Qué? No, Owen, tienes que irte con Anna ahora.
—Así que ya quieres huir, ¿eh? No te llevaré a cenar con nosotros. Ademá