Tomo sitio al bode de la piscina para mojar mis pies y alejar el recuerdo.
Sin embargo, él aparece. Calen.
— Ese mini vestido es toda una tentación
— Y aún más cuándo no hay absolutamente nada debajo.
— ¡¿Cómo?! –se escandaliza.
Porque no esperaba esa respuesta.
— Andas muy afiladita esta noche; ya me he enterado que el novio la dejó. Pobre...
— No molestes, Calen. Vete.
— ¿Recuerdas? La última vez que me dijiste "vete", acabaste desando que te follara. Aunque en ese entonces yo no querí