Capítulo 61. Nuestra luz
Llegaron al hospital como una exhalación.
Los nervios de Valentino estaban a flor de piel, al punto que su expresión era temible.
Tanto, como para que nadie se atreviera a hablarle mientras caminaba nerviosamente por el pasillo de la sala de espera, listo para irrumpir abruptamente en la habitación de dónde ya lo habían echado un par de veces, en la que Alessia daba a luz, un poco antes de la fecha prevista.
Eso lo estaba enloqueciendo.
A causa de lo singular que había sido su embarazo, el médi