Capítulo 55. Indispensable
El interior de Valentino era como un laberinto donde cientos de conflictos convergían a la vez. No era sencillo estar en su lugar, pero aún así vivir de ese modo era lo que sabía hacer mejor.
Y, para qué mentirse, con frecuencia lo disfrutaba.
Era un hombre que había vivido demasiado en poco tiempo, que se había endurecido indefectiblemente a través de la experiencia.
Había aprendido a defenderse, a moverse en el fango del crimen organizado, a asesinar a sangre fría, con sus manos si no había o