Capítulo 37. Sombras
Mientras tanto, Alessia y su abuela permanecían en un incómodo silencio sentadas frente a frente en la sala de la casa. La joven parecía decidida a no dejarlo pasar esta vez.
Sin embargo, Carmela se negaba a hablar, rompiendo un secretismo de tantos años, y su nieta poco a poco perdía la escasa paciencia que tenía ese día.
No podía creer que en un par de horas todo hubiera cambiado tanto.
Un instante estaba en la cima del éxtasis sobre el cuerpo perfecto de Valentino y al siguiente estaba hundi