Leonidas sal cobarde

  A la mañana siguiente en la mansión del Rey leonidas, Dariana abría sus hermosos ojos dorados para encontrarse con la penetrante mirada de su match,

Hola dormilona, pensé que nunca despertarías,

Creo que fui muy rudo, me moderare más la proxima vez,

Dariana quizo moverse, auch de repente se quejó, le dolía su intimidad, eres un Salvaje era mi primera vez y tú.. Tú eres muy grande Dariana se sonrojó pero lo dijo, cómo pudo se incorporó y se alejó del apuesto Re

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP