92. ¿VIENEN A COREA CONMIGO?
(ARIANA JÁUREGUI)
Observé el entorno mientras hablaba. Estábamos sentados en un banco frente al mar, el sonido de las olas creando una melodía relajante. El aire fresco de la noche acariciaba mi rostro, y la brisa marina traía consigo un aroma salado que me recordaba a la libertad. Las luces de la ciudad brillaban a lo lejos, creando un paisaje mágico. Sentí la mano de Ethan apretando la mía, y la de Sarah entrelazada con mis dedos. —Voy a extrañar Los Ángeles, pero no tengo nada que me até all