Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer escaneó las gradas, el suelo y los sofás. De pronto giró la cara y clavó la vista en Dayana como si hubiera encontrado algo extraño. Caminó con paso decidido hacia ella. Dayana enderezó la espalda, soltando el móvil. La mujer jaló la silla que encabezaba el lado izquierdo desde su posición, con un asiento separándolas - oye, ¿es verdad que tú no eres su novia?







