Mundo ficciónIniciar sesiónDayana no tenía la capacidad cerebral para fijarse en nada más al cerrar la puerta. El aire le fue insuficiente. Vio los pies del paciente; pero no estaba segura si eran grandes o pequeños, ya que estaban cubiertos por la manta. Se alejó del lugar, buscando un corto respiro. Llegó al salón de juegos; sin embargo, no se atrevió a entrar. Se apoyó en la pared junto a la entrada.







