Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu paciencia estaba agotada; además, solo conocía esa forma de tratarlo. No deseaba ser su amiga; aunque realmente tampoco quería ser su enemiga. Lo único que quería era olvidarlo en paz.
El ruido se detuvo, hubo un largo silencio. El agua llenó el recipiente. Dayana lo bebió, muy lentamente. Depositó el vaso en su lugar; a la vez que oyó - ¿ahora te metes con







