57. TRINIDAD
Trinidad se despierta por el tono de su teléfono. Alarga la mano y lo toma, y lo lleva a su oido.
—¿Sí?
—¿Trini? Soy yo.
Se queda sin saber cómo reaccionar, lanza lejos de ella el aparato y llama a Hugo que aparece preocupado con una bandeja con el desayuno que le hiciera la nana. Ha decidido pasar mucho tiempo con su esposa. Había entrado justo a tiempo para ver como ella arrojaba el teléfono lejos de ella y lo llamaba asustada.
—Estoy aquí Trini, estoy aquí —dijo mientras colocaba en una me