Mundo ficciónIniciar sesiónTrinidad camina sola por el pasillo que conduce a su habitación. Luego de dejar a Viviana en su habitación donde se asombró al escuchar a su amiga feliz por como Federico prácticamente le había embutido como a una bebé con mucho cariño todas las galletas de crema que les sirvió su mamá y que para su sorpresa, no le habían caído mal.
—¿Estás enamorada de Federico? —le había pregun






