28. LEVIÑA
Siempre en su vida se destacó por su belleza y la manera que tenía de lograr lo que quería con ella. Sin embargo, picó más alto de lo que debiera cuando se imaginó adueñándose de todo lo que le pertenecía a Isabel Muñóz. Cuando comenzó a trabajar como secretaria del padre de ella, lo hizo por recomendación de un amigo de ellos al que ella había ayudado.
Era inteligente y se había graduado de arquitectura, solo que en su primer intento de volverse rica, cayó en manos de un jugador empedernido.