145. CAOS
Hugo, Viviana, Valeria y la señora Asunción los siguieron de cerca, cubriéndose la cabeza con los brazos para protegerse de los escombros que caían. Se introdujeron todos apretujados en el pequeño elevador que daba acceso al estudio de Isabel. Una vez que todos estuvieron en el sótano, Andrés cerró la puerta de golpe justo cuando otro estallido sacudió la casa sumiéndola en la oscuridad.
El sótano estaba oscuro y silencioso, solo interrumpido por el sonido de sus respiraciones agitadas y el l