146. HOSPITAL
El médico asintió, y luego se volvió hacia Valeria. Sus manos se movían con precisión y rapidez, haciendo todo lo posible para estabilizarla antes de que llegaran al hospital.
Mientras tanto, la ambulancia rugía por las calles, la sirena cortando la noche silenciosa. A pesar de la tensión y el miedo, Landon se mantuvo firme. No iba a dejar que Valeria luchara sola.
No importaba lo que costara, estaba dispuesto a hacer todo lo posible para salvar a la mujer que amaba. Y mientras la ambulancia