122. RECUERDOS
Hugo miraba a su linda esposa embarazada de gemelos, Trinidad, dormida apaciblemente en su lecho matrimonial. Había acabado de regresar y eran pasadas las doce de la noche. La tenue luz de la luna entraba por la ventana, iluminando a su esposa que le parecía más hermosa que nunca. Debía explicarle tantas cosas, pero esperaría a que amaneciera y ella descansara completamente.
Se introdujo en el baño y tomó una larga ducha. Estaba realmente cansado de todo lo que le había sucedido durante toda s