—Deberías calmarte Isa, estas muy sospechosa desde hace unos días, eso me preocupa aparte estas demasiado sensible y mírate ¡comes chatarra! Tú eres de la que cuentas las calorías para no engordar, se sincera conmigo de una buena vez y dime que te pasa
—No había notado tantos cambios en mí y Lind los vio todos, no pude mirarla a la cara me sentía avergonzada, no por el hecho de estar embarazada sino de quien podría ser el padre
—Tome a Isa de la barbilla para que me mirara, ¿Sabes que eres muy