—Han pasado tres años desde la operación de Lind, casi todo volvió a la normalidad, digo casi porque nunca falta un dolido que aparezca por ahí, nada que no pueda resolver mi hermosa abogada con una simple advertencia.
La señora Díaz regreso a Ecuador con su nuevo esposo, si por fin le dio el sí a Adrián, despues de enterarse de la muerte poco ortodoxa del señor Swan, decidió vender todo en Ámsterdam, quien pensaría que tenía una fortuna en sus manos despues de vender todo lo que el difunto se