—La noche fue muy larga o así la sentí yo, después de tanto tiempo de incomodidad el pequeño se durmió, al entrar la madrugada su respiración se volvió muy acompasada y aproveché para quitarle la intravenosa, era la primera vez en mi vida que pasaba la noche cuidando de un hombre y no devorándolo, en mi vida había sido siempre atendida, jamás había cuidado a nadie este niño debe de estar muy agradecido cuando se levante.
—Apenas amaneció el sol se filtró por la ventana del despacho, no recuerd