Narra Alejandro Silva
Llegar a la empresa fue todo un suplicio...
El tráfico de un lunes por la mañana de por sí ya es caótico, pero hoy fue imposible.
El día ya pintaba complicado desde el inicio y no me equivoqué...
Primero fue dormirme y luego encontrar el neumático de mi auto totalmente desinflado, así que mientras cambiaba la rueda por la del auxilio me aseguré la inminente llegada tarde.
Cuando por fin logré entrar a mi oficina me desplomé en el sillón, pero el trabajo no me daba tregua