Narrador omnisciente
La semana había pasado volando y el día de la exposición anual de danza de la academia donde acudía Nicol, estaba a la vuelta de la esquina.
La mañana del viernes para Nicol garantizaba un completo calvario.
Las nubes oscuras cubrían el cielo de la ciudad desde la noche anterior y anunciaba lo inevitable.
Aún no amanecía y junto al gran ventanal de aquel departamento se podía apreciar una pequeña figura.
Ahí estaba ella... algo perdida en sus propios pensamientos; vestida